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La población en edad de estudiar caerá un 13,7% en los próximos quince años, pero con diferencias por regiones y etapas que exigirán planificar la inversión educativa a medida
El nuevo documento de la serie Esenciales de la Fundación BBVA y el Ivie analiza los efectos de las proyecciones demográficas en las necesidades de gasto educativo
La demografía puede marcar las necesidades de gasto educativo en los próximos años. Según las últimas proyecciones del INE, la población entre 6 y 24 años, es decir, las personas en edad típica de estudiar enseñanzas obligatorias y posobligatorias, se reducirá un 13,7% hasta el año 2041. Esa caída prevista podría aliviar la presión sobre los recursos del sistema educativo español en su conjunto. Sin embargo, las notables diferencias por niveles de enseñanza y entre territorios en la evolución demográfica plantean un reto mucho más complejo. Mientras que en enseñanza primaria la caída de alumnado potencial supera el 10% y en secundaria el 20%, en el caso de la población en edad de cursar estudios superiores el descenso acumulado sería más reducido, del 8,7%. Además, la demografía señala un crecimiento de la población menor de 6 años que generará mayores necesidades de educación infantil.
También por regiones, las previsiones son muy desiguales, ya que frente a la reducción por encima del 20% de la población en edad de formación en Extremadura o Cantabria, en otras comunidades autónomas como Comunitat Valenciana o Baleares la caída esperada no llega al 9%. Reasignar recursos presupuestarios y materiales, infraestructuras educativas y profesores en función de las necesidades demográficas no resultará sencillo, pero las administraciones educativas deben reforzar ya su planificación futura, teniendo en cuenta el margen que ofrece la próxima jubilación de buena parte del personal docente. Solo una adecuada programación a medida podrá dar respuesta apropiada a las necesidades educativas de la sociedad.
