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VALENCIAN INSTITUTE OF ECONOMIC RESEARCH

La productividad del capital retrocede a un ritmo del 2% anual en el siglo XXI debido a la inversión en activos poco productivos

Con la crisis el patrón inversor ha cambiado hacia activos con más potencial para generar valor como inmateriales y maquinaria

La Fundación BBVA y el Ivie han presentado esta mañana el estudio Acumulación y productividad del capital en España y sus comunidades autónomas en el siglo XXI, dirigido por los profesores de la Universitat de València e investigadores del Ivie Lorenzo Serrano, Francisco Pérez, Matilde Mas y Ezequiel Uriel. El informe, realizado a partir de la información recogida en la base de datos de stock de capital, afirma que la productividad del capital ha caído en España un 27% en lo que llevamos de siglo, lo que supone un retroceso del 2% anual.

La productividad del trabajo tampoco ha crecido al ritmo esperable, dadas las mejoras en dotaciones de capital por trabajador e incremento de las cualificaciones experimentadas. En las últimas dos décadas ha perdido 10 puntos porcentuales con respecto a las economías avanzadas y, en la actualidad, la productividad del trabajo en España es un 80% de la de Estados Unidos.

Esa desventaja no puede ser atribuida a unas peores dotaciones de capital por trabajador, pues son similares a las de otras economías desarrolladas. Los problemas provienen, por tanto, de la escasa productividad del capital derivada, en buena medida, de la sobreinversión en activos inmobiliarios poco productivos durante la etapa de expansión, anterior a la crisis. Estos activos, residenciales y no residenciales, son muy duraderos y permanecen en los balances de las empresas, pero representan capacidad instalada no utilizada que no genera renta.

A partir de 2008, con el inicio de la crisis, se ha producido una reorientación del patrón inversor hacia activos más productivos, como maquinaria, TIC y activos inmateriales –como la I+D-, con mayor potencial de generar valor añadido. No obstante, a pesar de la reducción del esfuerzo inversor en activos inmateriales poco productivos, nuestros niveles son superiores a los de los demás países. En cambio, la inversión en activos inmateriales, favorecedores de los avances de productividad, tiene un peso mucho menor en España (2,8% del PIB) que en Francia (5%), Estados Unidos (5%) o Suecia (6,3%).

Para avanzar en productividad, el informe establece la necesidad de reforzar no solo la productividad del trabajo, sino también la del capital. Además de las mejoras educativas, incluidas las que deben derivarse de las acciones en las empresas, recomienda prestar atención a la mejora en el aprovechamiento de los capitales. En primer lugar, mediante la pérdida de peso de los activos improductivos gracias a su amortización acelerada y, en segundo lugar, a través del crecimiento de la inversión nueva hacia activos capaces de general mayor valor añadido.

Principales conclusiones

  1. La productividad el capital cae un 27% en el siglo XXI y es la principal causa de la pérdida de eficienca relativa de la economía española
  2. La productividad del trabajo progresa muy lentamente y pierde 10 puntos respecto a la de EE.UU.
  3. Las inversiones improductivas, especialmente en activos inmobiliarios, han tenido un efecto intenso y muy duradero en la productividad del capital
  4. España se dirige en los últimos años hacia un nuevo patrón de inversión más productivo: la inversión en maquinaria ya supera a la inversión en vivienda y la inversión en activos inmateriales se duplica desde principios de siglo
  5. El avance hacia ese nuevo patrón de acumulacón de capital es dispar por comunidades, aunque destaca Madrid por concentrar el 25% de los activos más productivos, como la I+D y las TIC

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Lunes, 10 de abril de 2017